


Cada vez más se hace popular la palabra inclusión, lo importante es saber que inclusión va más allá de colocar una “e” al final de una palabra destruyendo el idioma de Cervantes o como en algunos casos, sólo lo utilizan para la mal llamada identidad de género.
Lo inclusivo va más allá de lo anterior y si además lo hacemos accesible, entonces podremos decir que estamos avanzando como sociedad en una comunidad cada vez más globalizada y cargada de retos.
Pudimos conversar con Ana María de Lindsay de Turismo Accesible, quien nos platicó sobre los desafíos que han enfrentado para crear espacios en los que todos podamos disfrutar del turismo, en las que más han visto afectado es aquella que involucra actividades acuáticas, la falta de herramientas como las sillas anfibias, que permite a aquellas personas con movilidad reducida poder disfrutar.
Entre las actividades que actualmente promueve se encuentra la de Mata Oscura, Veraguas: Comunidad que ha comenzado a sensibilizarse con el turismo accesible como un medio de sustentabilidad.

Con el “Turismo Accesible”, se crean espacios con enfoque turístico, para que todas las personas puedan disfrutar de las actividades turísticas, sin importar sus capacidades o edades, de modo tal que podamos eliminar las barreras físicas, sensoriales o de comunicación, creando entornos accesibles y servicios adaptados, lo más importante es que capacitan al personal para atender las necesidades de todas las personas.
Con el desarrollo de la accesibilidad en las actividades turísticas, las personas con discapacidad y adultos mayores, ya no se quedarán en casa, puesto que se les ofrece las adecuaciones para poder disfrutar de las excursiones de manera independiente y con dignidad.